Borja Gutiérrez, “Tuve que aprender mucho en poco tiempo”

El alcalde de Brunete muestra a sus vecinos su faceta más personal confesando ser un hombre muy nervioso, pero afable y cercano. Cree que el vínculo de los jóvenes con la política es necesario, pero sin abandonar la vida profesional, y asegura que él dejará su carrera pública cuando pierda un ápice de la ilusión que ahora le mueve.

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Borja Gutiérrez, alcalde de Brunete.

Borja Gutiérrez Iglesias nació en Madrid un 11 de diciembre de 1975. Con un hermano un año mayor que él y una hermana más pequeña, se sitúa en el medio de la progenie familiar. Mientras que su madre posee orígenes abulenses, la familia paterna hunde sus raíces en el municipio de Brunete. No obstante, Borja Gutiérrez pasó la primera etapa de su vida en la capital, hasta la edad de 12-13 años, cuando sus progenitores decidieron establecerse en Brunete, donde acudían hasta entonces a pasar fines de semana y períodos vacacionales.

De espíritu inquieto, casi hiperactivo, ya desde jovencillo Gutiérrez quiso echar una mano a sus padres. Así, cuando rondaba los 13 años, no dudó en hacer las veces de profesor de inglés en la academia que su madre tenía en la localidad y tampoco titubeó a la hora de ayudar a su padre en la agencia inmobiliaria que este regentaba. De hecho, esta última actividad la compaginó con sus estudios, vendiendo pisos por la mañana y estudiando por la tarde. Incluso antes de acabar la carrera de Ingeniería Técnica Industrial —en la que está especializado en Calidad, Gestión Medioambiental y Prevención de Riesgos Laborales—, estuvo trabajando para un laboratorio farmacéutico.

Nada más obtener su título, se incorporó a la plantilla de una compañía relacionada con el medio ambiente que operaba con equipos de control atmosférico. Allí estuvo seis años y luego recaló como jefe de departamento en Equitrol, otra empresa del sector orientada a suministros industriales. En paralelo, y de forma compatible, montó con un socio su propia empresa de mediciones. Ha mantenido ambas responsabilidades hasta que sus obligaciones como alcalde le obligaron a dejar su cargo en Equitrol y delegar en su socio la gestión de su empresa.

El regidor brunetense, Borja Gutiérrez, es un gran aficionado taurino.
El regidor brunetense, Borja Gutiérrez, es un gran aficionado taurino.

Un interés en la política que se remonta a la infancia

Borja Gutiérrez afirma que en su casa se hablaba mucho de política y desde muy pequeño se aficionó a leer ensayos de esta materia. Considera que en la adolescencia tenía una tendencia más conservadora que fue reorientándose hacia el liberalismo según crecía. A los 18 años se afilió al PP y fundó en el 93 las Nuevas Generaciones de Brunete. En este sentido, opina que el vínculo de los jóvenes con la política es necesario, pero sin abandonar su vida profesional. Es por ello que se toma su paso por la política “como un paréntesis en mi profesión”. “En el momento que pierda un ápice de ilusión, me iré”, añade Gutiérrrez.

Aunque no fue hasta la legislatura pasada cuando su nombre figuraba en segundo lugar en las listas del PP, hasta en dos ocasiones previas le tentaron en sumarse a la candidatura popular. Sea como fuere, el caso es que Gutiérrez fue investido alcalde en 2011 configurando un Gobierno en minoría. “Me encontré una situación económica delicada, inestabilidad política y disgusto de la gente por determinadas gestiones (…) Tuve que aprender mucho en poco tiempo”, confiesa el regidor.

Recordamos que en las elecciones de 2011 el candidato del PP a la Alcaldía era Félix Gavilanes (quien había estado al frente del municipio desde 1999). Sin embargo, problemas jurídicos relacionados con una operación urbanística fallida heredada de la legislatura de Julio Fernández, que trajeron como consecuencia la imposición de una multa económica al Consistorio, retiraron a Gavilanes del tablero de juego. Aun así, para Gutiérrez el balance de sus primeros cuatro años de Gobierno es positivo y, al verse refrendado en las urnas por los brunetenses en 2015, esta vez con una contundente mayoría absoluta, cree que se ha valorado el esfuerzo, así como la voluntad de participación y diálogo.

Descubre su lado más íntimo

Casado desde hace más de una década y padre de un niño de seis años, el alcalde de Brunete se siente enamorado de su municipio. Se ve a sí mismo como un hombre risueño, alegre, cercano y conciliador, que intenta ser buena persona. En el otro lado de la balanza, dice que es excesivamente responsable, exigente y perfeccionista con su equipo y con él mismo, ya que le gusta predicar con el ejemplo. Asimismo, reconoce que es competitivo y muy nervioso. Le cuesta desconectar y duerme más bien poco.

El alcalde de Brunete domina el inglés y, debido a sus múltiples viajes profesionales, habla portugués, entiende francés y tiene nociones de alemán. También es un apasionado de la tecnología, tanto es así que dispone de cuenta en las redes sociales Twitter (@BorjaGIglesias) y Facebook, y posee igualmente un blog personal. En este último año, está escribiendo un libro autobiográfico al que ya le está dando los toques finales.

Entre sus aficiones, se encuentra el deporte. Ha practicado fútbol, pádel y golf; pero, con la Alcaldía como prioridad, la falta de tiempo lo ha mandado a los asientos del público, desde donde contempla algunos de los eventos deportivos de la localidad. De Brunete le gusta todo, las increíbles puestas de sol que se pueden ver desde distintas ubicaciones, los sonidos del propio pueblo… Sin embargo, cuando le preguntamos por su rincón favorito comentó: “La chimenea de mi casa (…) Soy una persona muy casera”.

Si quieres escuchar las declaraciones de Borja Gutiérrez de su propia voz, pincha aquí:

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