Confían en que el módulo Philae envíe señales desde su cometa en mayo o junio

Según el coordinador de operaciones científicas de la misión Rosetta, Laurence O"Rouke, el módulo Philae, que aterrizaba sobre el cometa 67P el pasado 12 de noviembre ante una gran expectación mundial, podría empezar a enviar información en dos o tres meses, según se vaya aproximando al sol y reciba suficiente energía.

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El coordinador de operaciones científicas de la misión Rosetta, Laurence O”Rouke, ha asegurado hoy ser optimista con “el despertar” del módulo Philae, que consiguió aterrizar el pasado año en un cometa, y ha señalado que, una vez hechos los cálculos, se podrían recibir señales entre mayo y junio. Así lo ha indicado este científico de la Agencia Espacial Europea (ESA) en el primero de los cinco debates del foro “CyT en 60 minutos”, organizado por el área de Futuro de la Agencia EFE con apoyo de la FECYT (Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología).

El módulo Philae se posó sobre el cometa 67/P Churyumov-Gerasimenko el pasado 12 de noviembre tras tres aterrizajes y dos rebotes, lo que hizo que no cayera en el punto programado y que quedara en una zona oscura y rocosa, sin la luz necesaria en estos momentos para cargar las baterías y trabajar de forma autónoma. El 15 de noviembre, 57 horas después del histórico aterrizaje, entró en hibernación, aunque antes fue capaz de enviar a la Tierra información de sus primeros experimentos.

Según O”Rouke, “hemos hecho los cálculos y, teniendo en cuenta que estamos cada día más cerca del Sol, pensamos que en mayo o junio vamos a recibir señales. (…) Optimismo, por supuesto, Philae es una máquina diseñada para estar en un cometa, dormir y despertarse”. En cuanto a la sonda Rosetta -de la que se separó Philae para aterrizar en el cometa-, O”Rouke ha dicho que se encuentra en la actualidad a unos 80 kilómetros del cometa y que la distancia más corta a la que ha estado es a 6 kilómetros, el pasado 14 de febrero, una aproximación que permitió a los científicos obtener datos de la atmósfera del cometa y tomar primeros planos, entre otras cosas. Rosetta está aportando muchos datos, entre ellos la existencia de dos nubes de polvo alrededor del cometa, según O”Rouke.

La revista Science nombró a esta misión como uno de los logros de 2014. Para Javier Armentia, director del Planetario de Pamplona, Rosetta fue uno de los “personajes del año y todo un logro de la ciencia y la tecnología europeas”. La ESA es menos conocida que la NASA, pero Rosetta ha demostrado que se pueden hacer misiones de alto interés científico y tecnológico, y comunicarlas bien, según Armentia. Para Emmet Fletcher, portavoz de la ESA en España, Rosetta es una de las misiones que más ha llegado al público: “la gente ha viajado con Rosetta”.

Augusto Caramagno, de Sener, ha opinado que lamentablemente hay una “conciencia bastante escasa” del peso específico que tienen las empresas y los científicos españoles en este y otros proyectos. “El esfuerzo en comunicación de los últimos años es creciente, pero aún lejos de competir con EE UU”, donde incluso la industria cinematográfica se ha aprovechado de las inversiones en espacio y viceversa, ha añadido este ingeniero electrónico, quien ha dicho que para paliar este déficit habría que empezar por la educación. A juicio de Armentia, cada vez hay más público interesado en temas espaciales porque “estamos volviendo a tener un cierto sentido de la propiedad sobre estas cosas”. “Parecía que los temas de espacio habían quedado en una cosa de la antigua carrera espacial”, pero ahora ese interés “ha vuelto a despertar”, ha concluido el director del Planetario de Pamplona.