Consultorio psicológico: Padres, cuando la emoción duele…

Si eres de los que a veces experimentas sentimientos encontrados en la relación con tu hijo que pasan del amor a la frustración rozando a veces el miedo e incluso el resentimiento, no te sientas culpable. Es algo muy habitual que en muchos casos es muy fácil de resolver. Consulta de forma anónima y gratuita a nuestras psicólogas.

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En la relación con los hijos, a veces los padres y madres se descubren alejados de ese sentimiento amoroso que según los cánones ‘deberían’ tener. Normalizar y aceptar esto es el primer paso para poder recobrar la autoestima como padres.

La primera emoción que los hijos que son deseados hacen sentir a los padres es, sin lugar a dudas, el amor.  Es desde ese amor desde el que se va construyendo el vínculo con el hijo, incluso antes de que haya sido concebido, porque cuando una pareja se plantea el hecho de ser padres, ya está vinculándose con ese proyecto y hay en él una enorme carga de ilusión y de afectos positivos.

Pero la paternidad y maternidad no solo nos hacen experimentar emociones agradables como amor, alegría, orgullo o ilusión. El proceso que supone educar a un hijo plantea situaciones que son todo un reto al equilibrio emocional de los progenitores. Todas las emociones perturbadoras que hacen acto de presencia en esos momentos llevan muchas veces a los padres a perder la perspectiva de su papel de guías temporales en la vida del hijo y las relaciones se viven y se plantean entonces como auténticas luchas de poder que roban el disfrute al hecho de ser padres y ejercer como tales.

«Emociones como el miedo, ira, vergüenza, tristeza, frustración, envidia o resentimiento, al no ser aceptadas, se reprimen y perturban las relaciones paterno-filiales»

Las emociones que dificultan las relaciones paterno-filiales son varias y hay que ser conscientes de que a veces es normal sentirlas y no por eso hay que culpabilizarse. Conviene normalizar la presencia de esos sentimientos encontrados acerca de los hijos con los que a veces nos sorprendemos a nosotros mismos y por los que muchos padres se juzgan como ‘malos’.

Nos estamos refiriendo a emociones como el miedo, la ira, la vergüenza, la tristeza, la frustración, la envidia, el resentimiento… Todas ellas pueden sentirse pero, al no ser aceptadas, se reprimen. Alguien al leer esto encontrará extraña algunas de estas emociones: “¿Se puede sentir vergüenza de un hijo?, ¿y resentimiento?, ¿incluso envidia?». La respuesta es sí. En el primer caso, un progenitor puede avergonzarse de un niño sobre el que tiene depositadas ciertas expectativas que no se cumplen.

El resentimiento, por su parte, viene muchas veces cuando los padres sienten que lo que el hijo les da o cómo actúa no guarda proporción con los esfuerzos que ellos realizan. La emoción de la envidia puede sobrevenir por ejemplo cuando ese hijo está obteniendo unos logros que ese padre o esa madre no consiguieron o incluso cuando disfruta de algo que cuando niños sus padres no tuvieron… En cuanto al miedo, quizá es una de las emociones que más presentes está en los progenitores: miedo a no hacerlo bien, miedo a que el hijo crezca, miedo a que le pase algo malo o a que sufra, miedo a que no les quiera..

«Lo importante es darse cuenta de lo que está ocurriendo para poder modificar todo aquello que esté añadiendo conflicto y malestar en la relación entre padres e hijos»

Si en algún momento encontramos que estas emociones están presentes en nuestra relación con los hijos, no hay que dramatizar. Hay que recordar que antes que padres somos personas y como tales reaccionamos ante los demás (incluidos los hijos) como hemos aprendido a hacerlo. Lo importante es darse cuenta de lo que está ocurriendo para poder modificar todo aquello que esté añadiendo conflicto y malestar en la relación entre padres e hijos y, si ello no es posible por nosotros mismos, hemos de buscar la ayuda de profesionales que puedan enseñarnos a manejar nuestras emociones y nuestras interacciones de un modo adecuado.

Desde esta sección de Consultorio Psicológico, cada mes os planteamos temas que suscitan algún tipo de conflicto emocional seleccionados por las psicólogas de El Bosque de las Emociones en base a su experiencia como profesionales. Las expertas brindan la oportunidad de realizar de forma cómoda y anónima consultas gratuitas a través del correo electrónico. En esta ocasión, os invitamos a compartir vuestras dudas o preocupaciones en cuanto a las relaciones paterno-filiales. Mandad vuestros mensajes a la dirección redaccion@clavelocal.com (poniendo en el asunto ‘Consultorio’) y podréis leer las respuestas el próximo miércoles 29 de junio en este Consultorio.

Se trata deponer a disposición de los lectores de ClaveLocal.com los recursos y destrezas necesarios para afrontar situaciones de conflicto leves de forma personalizada. Aprovecha esta posibilidad. No obstante, si consideras que no te va a resultar suficiente un consejo profesional a través de este canal, sino que necesitas una terapia y dedicación más completa, el gabinete de El Bosque de las Emociones ofrece un servicio de Consultoría Familiar para conflictos puntuales en el que, a través de cuatro sesiones, se analiza el problema y se ofrecen soluciones y herramientas para eliminarlo.

logo_bosque_2Gloria González Urueña y Paloma López Cayhuela
Psicólogas de El Bosque de las Emociones
Centro de Psicología y Crecimiento Personal
660 603 809 / 636 768 463

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