Galapagar en Común-IU siente que se les han impuesto unos presupuestos no consensuados

El grupo municipal de la oposición galapagueña lamenta en un comunicado que la legislación actual permita que se hayan aprobado las cuentas para el ejercicio 2017 sin discusión política tras salir adelante la cuestión de confianza planteada por el alcalde, Daniel Pérez Muñoz.

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Galapagar en Común-IU siente que se les han impuesto unos presupuestos no consensuados.

En un comunicado remitido a este periódico, el grupo municipal de la oposición galapagueña Galapagar en Común-IU muestra su desacuerdo con el procedimiento empleado por el Ejecutivo para aprobar los presupuestos del ejercicio 2017. Recordamos que el Gobierno llevó al Pleno del 28 de diciembre su propuesta presupuestaria y la oposición planteó una enmienda a la totalidad que tuvo como respuesta la presentación de una cuestión de confianza por parte del regidor, Daniel Pérez Muñoz.

En la sesión plenaria con carácter extraordinario del lunes, 2 de enero, salió adelante dicha cuestión de confianza y, en consecuencia, se pudieron aprobar las cuentas del Ejecutivo. Respecto a dicho procedimiento, en palabras de su concejala, Celia Martell, el mencionado grupo critica: “Nos encontramos con una nueva estratagema del Partido Popular para intentar sacar sus presupuestos sin tener en cuenta a los demás grupos políticos ni a los trabajadores y trabajadoras de este Ayuntamiento”.

La legislación contempla este movimiento

Como el propio Galapagar en Común-IU explica en su nota oficial, “la moción de confianza va ligada a un proyecto (presupuesto, ordenanza fiscal o ROM) y, si prospera, se aprueba este proyecto; pero, si se rechaza, el alcalde queda en funciones hasta que se elija a un nuevo alcalde en 15 días, excepto si va ligado a los presupuestos. En este supuesto, se debe presentar una moción de censura (en el plazo de un mes) y, en caso de no hacerlo, se da por otorgada la confianza y el alcalde continúa en el puesto aprobándose los presupuestos”. Todo ello queda recogido en la Ley Orgánica de Régimen Electoral.

Sin embargo, el grupo representado por Martell en la Corporación añade: “Aunque la moción de confianza no hubiera prosperado, la maniobra llevada a cabo por el alcalde para expulsar a una concejala del grupo mixto e imponerle la condición de concejala no adscrita, hacía imposible que una moción de censura prosperara, ya que se necesitan 12 votos, al haber sido la mayoría incrementada en uno”. Es decir, matemáticamente era inviable sacar adelante una moción de censura.

En este sentido, Galapagar en Común-IU consideran que la cuestión de confianza se enmarca en “una jugada sucia tras otra, además de ser cuanto menos sospechosa de no cumplir con la legalidad”. Su opinión es que el alcalde emplea estos mecanismos “para permanecer en el poder, en contra de la voluntad democrática”.

Por su parte, el Ejecutivo creía indispensable dotar al municipio de unos presupuestos ajustados a la evolución del mismos. De hecho, consideraban muy perjudicial para los vecinos continuar con la prórroga de los presupuesto de 2015, como ocurrió en 2016, tal como recogíamos en la noticia que publicamos al término del Pleno extraordinario del pasado lunes.