José de la Uz: “Debes estar disponible las 24 horas del día los 7 días de la semana”

El joven alcalde de Las Rozas desde las últimas elecciones municipales de 2015 cree firmemente en el servicio al ciudadano colocando la cercanía con los vecinos como eje central de su política de gobierno, aunque esto le obligue a hacer algunos sacrificios a nivel familiar.

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Hijo de Guardia Civil, la casualidad quiso que José de la Uz Pardos, alcalde de Las Rozas en esta última legislatura, viera la luz en Granada un 28 de octubre de 1977, ciudad donde se encontraba su padre destinado. Por el mismo motivo, sus hermanos nacieron en distintos puntos de la península, uno en Pontevedra y dos en Madrid. Actualmente, está casado y es padre de un niño que en breve cumplirá los 6 años.

Este licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, completa su formación con un máster en Administración y dirección de Empresas (MBA) por ICADE y otro en Asesoría Jurídica de Empresas. Asimismo, cuenta con un postgrado de Liderazgo en la Gestión Pública por el IESE.

Comenzó a trabajar en la empresa privada

Su primer contacto con el mercado de trabajo le lleva a ejercer de mozo de almacén para pagarse el viaje de fin de carrera, aunque su actividad laboral comienza en una consultora. Cuando ésta cierra en 2003, viaja a Londres para perfeccionar su nivel de inglés y allí trabaja como camarero durante un otoño-inverno. En 2004, aterriza en La Caixa y permanece en esta entidad hasta que se dedica en exclusiva a la política en 2011.

De la Uz reconoce que este ámbito le ha atraído desde niño, leía los periódicos y veía los telediarios. “Siempre me gustó [la política] y me sentí identificado con las ideas del PP”, afirma el alcalde roceño. Pero son los atentados del 11-M los que le impulsan a dar un paso al frente. “Tuve la necesidad de hacer algo, así que me afilié al PP. Yo me he sentido siempre vinculado al servicio hacia los demás. Siempre he dedicado tiempo a los asuntos sociales, primero en voluntariado juvenil y luego religioso”, aclara. En este sentido, nos confiesa que fue monitor desde el año 96 hasta el 2003 y en su parroquia, donde se confirmó en torno a los 19 años de edad, actuó de catequista y coordinador en 2002.

La política municipal es estar en primera fila

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Sus primeras incursiones en la vida pública se centraron en el ámbito de la formación. Ha pasado por varias Consejerías de la Comunidad de Madrid como asesor y jefe de gabinete. En 2011 ocupó el cargo de secretario general técnico en la Vicepresidencia y, más tarde, entró en la Consejería de Presidencia, Justicia y Portavocía del Ejecutivo regional. “En 2006 me llama una consejera para hacerme una entrevista, Beatriz Elorriaga, una de las mejores personas que he conocido en mi vida, y se queda conmigo. Pido excedencia en La Caixa y aquí seguimos”, detalla José de La Uz.

En cuanto a las diferencias entre la Administración autonómica y la local, el regidor explica que, en lo que se refiere a gestión pura y dura, en la Consejería en la que se encontraba había mucho más volumen de actividad administrativa. Pero allí “eres una pieza de una maquinaria que trabaja para mejorar la vida de los madrileños. Ahora [en el Ayuntamiento de Las Rozas] estás en primera fila, en contacto con el vecino que te escucha, te cuenta, te plantea cuestiones a través de mensajes privados y públicos en redes sociales y WhastApp. Debes estar disponible las 24 horas al día los 7 días a la semana“.

De la Uz reconoce que semejante entrega requiere hacer sacrificios respecto a la familia y, aunque su hijo le reprocha que habla demasiado por teléfono, considera que es un esfuerzo que tiene que hacer: “Mi familia va a ser para toda la vida, pero este puesto es temporal”. A su equipo le insta a intentar llegar a la perfección, mientras él se mete en foros y redes para conocer a fondo el pensamiento de los roceños y sus necesidades, que traslada a las distintas Concejalías.

La vida pública es solo una etapa

En Las Rozas fijó su residencia hace un año, pero lleva ‘viviendo’ en esta localidad desde el minuto uno en el que asumió el puesto de máximo mandatario. “Me gusta que me pare la gente, que tenga confianza y puedan pararme en los supermercados. De todas maneras, no entiendo la política para toda la vida, esto es una etapa de mi vida que no sé lo que va a durar. Hay que estar un tiempo y saber retirarse”, sentencia. No obstante, no desvela a qué se quiera dedicar cuando concluya este período: “Cuando lleguemos a ese río, cruzaremos ese puente”, comenta.

Entre sus aficiones se encuentran el cine, la lectura y el deporte. Acude a Navalcarbón de vez en cuando y corre siempre que puede por Majalacabra. Procura ser una persona accesible, cercana, moderada, que analiza y reflexiona mucho los temas antes de tomar decisiones. También menciona entre sus virtudes que es muy ejecutivo. En cambio, en el lado de los defectos dice que le critican que es muy insistente y perfeccionista porque quiere que salgan las cosas bien. Todos lo proyectos municipales los describe con profusión en una entrevista completa a la que podéis acceder pinchando en este enlace.

Si queréis escuchar las declaraciones del alcalde de su propia voz, pinchad aquí:

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