La política y la religión, temas tabú en las cenas de empresa

Se acerca la Navidad y, con ella, las tradicionales cenas de empresa. Es el momento de organizarse y planificar el encuentro, una buena ocasión para socializar y relacionarnos con las personas con las que compartimos más de la mitad de nuestro día. Pero, ¿es obligatorio acudir a estos encuentros navideños?

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Ahora que se aproximan las fiestas navideñas, uno de los recursos más utilizados por las empresas para acercar posturas entre sus miembros y realizar tareas juntos fuera del trabajo son las cenas o reuniones de Navidad. El principal fin de este tipo de reuniones es aumentar el bienestar de los trabajadores, los resultados de la organización y el sentimiento de pertenencia a la compañía.

Para que la cena resulte perfecta, ClaveLocal.com ha consultado a una especialista en recursos humanos y orientación profesional en busca de los mejores consejos para ese día. Así, Cristina González asegura que es recomendable acudir a estas cenas con los compañeros de trabajo, pero que no es algo obligatorio o necesario.

En relación a la vestimenta con la que debemos asistir al restaurante, la experta indica que depende de la empresa. Para pequeños negocios o empresas donde hay buen ambiente familiar diario, recomienda no arreglarse demasiado. “Podemos vestirnos como lo haríamos cualquier sábado normal, sin ir de etiqueta”, puntualiza. En este sentido, recuerda que en las cenas corporativas tenemos que ser nosotros mismos, no aparentar, mostrarnos tal y como somos, solo que en un ambiente y entorno diferente y más distendido del habitual.

Con González también hablamos de puntualidad en estos eventos. Ella nos dice que en el ámbito laboral este asunto es muy recomendable; pero no solo en las cenas de empresa, sino en la práctica diaria. Asimismo, explica que no hay que relacionarse más con unos compañeros que con otros o intentar charlar con los jefes. “Es un momento de relax y desconexión donde se puede hablar con todo el mundo”, subraya, al tiempo que aconseja disfrutar del momento y no juzgar a nadie, ya que estamos divirtiéndonos y no medimos tanto las palabras como cuando estamos en la empresa trabajando.

Asuntos prohibidos

quiet-150406_640okokCristina desvela que la política y la religión son dos de los temas que no deben sacarse a la mesa porque, quizás, la persona de al lado tiene otra ideología y esto puede incomodar e incluso generar un pequeño conflicto innecesario. “Estos eventos sirven para  socializarse, conocerse y disfrutar de un rato junto a los compañeros con los que pasamos horas y horas de nuestro día”, aclara.

Sobre la comida y la bebida, la experta ha aconsejado no excederse en el consumo de alcohol, dado que en ese estado se dicen cosas que no deberían mencionarse. Además, una persona ebria da una imagen que puede ocasionarles perjuicios cuando se cambie de contexto. González también se detiene en el momento oportuno para retirarse. En este punto, aconseja quedarse con los compañeros “hasta que el cuerpo aguante” o cuando uno quiera o le apetezca.

Consejos para organizadores

Además de para los trabajadores, Cristina tiene unos cuantos consejos para los organizadores de las cenas de empresa. Por ejemplo, nos desvela que resulta incómodo para los empleados, sobre todo si no hay mucha confianza con los compañeros, comer alimentos con las manos, como cigalas, bogavantes, gambas y este tipo de placeres culinarios que, aunque es cierto que suelen gustar a los invitados, no es lo más adecuado para una cena de esta índole.

Por otro lado, sugiere que los trabajadores puedan elegir siempre entre pescado y carne, además de confeccionar un menú que sea del gusto de todos. En este aspecto, propone realizar una pequeña encuesta con dos o tres menús, para que elijan aquel que más les convenza.

 

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