Rosa González, una mujer solidaria

Rosa González tiene 57 años y es vecina de Villanueva del Pardillo. Regenta una cafetería-churrería que está adherida a la campaña solidaria Cafés Pendientes para ayudar a las personas del municipio que cuentan con menos recursos.

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Rosa González Miramón nació el 10 de abril de 1957. Desde entonces, ha permanecido con su familia en Villanueva del Pardillo. Ahora, por circunstancias de la vida, vive sola. Una de sus hijas es también vecina pardillana y la otra se marchó a Granada. El padre de Rosa, Ricardo, tiene 92 años y también es originario de esta localidad.

Nuestra Voz del Ciudadano de hoy era jefa de personal de una empresa de limpieza en Villanueva del Pardillo. Hace ocho años se quedó en paro y decidió abrir su propio negocio, en el que ahora invierte todo su tiempo y  esfuerzo Nos cuenta que una amiga le ayuda por las tardes con la cafetería-churrería en la que, según Rosa, los clientes se encuentran como en casa.

Rosa se siente orgullosa de su negocio porque, a pesar de la crisis, se está manteniendo. Nos desvela que la clientela ha bajado, pero que “los de siempre siguen viviendo” y eso alegra y emociona a nuestra vecina. Ella asegura que intenta que en su cafetería haya buen ambiente porque piensa que es la clave para llenar las mesas y taburetes del negocio.

A nuestra emprendedora vecina le gusta el fútbol, salir a caminar y disfrutar de la gastronomía de su pueblo y de municipios vecinos. Se define como una persona alegre, cariñosa y optimista, aunque demasiado perfeccionista, nos dice. En Villanueva del Pardillo le gustaría envejecer, al tiempo que le encantaría seguir con su negocio, por el que está luchando, muchos años más.

Su cafetería-churrería participa en la iniciativa solidaria Cafés Pendientes. Esta actividad consiste en que los clientes paguen anticipadamente un café a alguien que no tiene recursos para comprarlo. Rosa nos comenta que en su local venden unos 30 cafés pendientes a la semana que dan a la ONG Cáritas para que los distribuyan a las personas más necesitadas del municipio. Rosa se encarga  de que los menos favorecidos acompañen el café con algún dulce.  De su pueblo le gusta la tranquilidad y el edificio de la Casona y ha reclamado más actividades de ocio para los jóvenes.

Si quieres escuchar las declaraciones de nuestra vecina de su propia voz, pincha aquí:

  • Alberto

    Me ha parecido un artículo muy interesante. Resulta estímulante conocer la historia de personas como Rosa, valiente y solidaria. Me alegra tenerla como vecina y me encantará acercarme a su local y tomar un buen chocolate con churros.