Sfhir: “Con el grafiti de Valdemorillo quiero expresar que todos somos únicos e irrepetibles”

Desde hace unos días, podemos ver que el edificio valdemorillense de la calle La Fuente esquina Ramón Gamonal luce un nuevo aspecto. El artista Hugo Lomas, más conocido como Sfhir, es el autor de la obra. En esta entrevista te contamos qué representa este grafiti.

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El artista Hugo Lomas, más conocido como Sfhir, ha realizado un grafiti en el centro del municipio de Valdemorillo, concretamente en la calle La Fuente con esquina Ramón Gamonal. Su actuación se ha enmarcado dentro de las actividades organizadas en torno a la primera edición del Memory Pop Festival.

Lomas se define a sí mismo como escritor urbano. Sus inicios en este mundo se remontan a 1995, cuando con catorce años descubrió que podía canalizar sus inquietudes a través del arte. En sus obras combina el grafiti con herramientas variadas, como aerógrafos, pistolas, pinceles o rodillos. En su página web se puede leer ‘Se busca por arte ilegal desde 1995’, una frase que usa como seña de identidad en algunas de sus obras. La periodista Nadia Molero nos acerca al arte urbano de este creador.

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Nadia Molero: Se te busca por arte ilegal desde 1995 ¿quién no quieres que te encuentre y quién te gustaría que dé contigo?

Hugo Lomas: Algunas veces no quiero que me encuentre nadie, como todos supongo. La realidad es que la frase es porque con frecuencia el grafiti está criminalizado y no hay que verlo así. No nos damos cuenta de que vemos constantemente publicidad por las calles y parece que esto no le molesta a nadie, en cambio el grafiti, o las obras que nos vamos encontrando, además de gratis, llevan un componente artístico detrás. Yo no digo que todo el mundo tenga que pintar o que se pinten todos los edificios; pero hay muros, sitios en los que se puede concebir este tipo de expresión artística.

NM: ¿Es cierto que un profesor te regaló un libro y te castigó a repetir uno de tus primeros grafitis pero te insistió en que lo hicieras “bien”?

HL: Sí, es una anécdota muy bonita que guardo en mi memoria con cariño. Efectivamente, me regaló un libro de arte que no hizo nada más que despertar mi curiosidad por este mundo. Empecé pintando los muros del instituto como castigo por haber hecho un grafiti y gustó mucho. Años más tarde busqué al profesor en Facebook, le envié un mensaje sin respuesta (no usaba demasiado las redes) y un día que yo exponía en la Feria Internacional de Arte Contemporáneo me vino a ver. Fue una grata sorpresa encontrármelo años después.

«soy informático. Trabajé durante años en proyectos para importantes compañías, pero me aburría mucho. Decidí que tenía que hacer lo que realmente me hacía feliz y eso era pintar»

NM: ¿Cómo se pasa de pintar trenes a exponer en la prestigiosa sala de subastas Durán?

HL: Ha sido una evolución natural. Primero empecé así como dices, luego por el boca a boca fui trabajando más y dándome a conocer hasta hacer cosas como trabajar para la prestigiosa sala de subastas. En esencia soy el mismo chaval de los inicios. Soy la misma persona.

De profesión, soy informático. Trabajé durante años en proyectos para importantes compañías, pero me aburría mucho. Decidí que tenía que hacer lo que realmente me hacía feliz y eso era pintar, así que aquí estamos. En la vida siempre hay que hacer lo que a uno le haga realmente feliz.

NM: ¿Cómo influye la innovación tecnológica en tu obra?

HL: Influye bastante. No podemos estar de espaldas a la tecnología. Es algo que está ahí y nos ayuda. Uso el ordenador para encajar las obras en 3D y también he participado en proyectos de light painting como ‘The Wolf Project’ en Isla Tiberina (Roma) donde, junto a artistas internacionales, nos valimos de las últimas tecnologías para llevarlos a cabo.

NM: ¿Crees que en un futuro el arte lo podrá realizar una máquina?

HL: Definir el arte es tan complejo… El concepto se convierte en una suerte de cajón de sastre en el que todo es válido, por lo que el futuro es incierto. Creo que seremos capaces de crear máquinas perfectas, incluso como el hombre pero siempre será una cocreación, la persona estará detrás. La máquina siempre va a ser una herramienta del artista.

«La pintura de Valdemorillo representa a una mujer reflexionando en medio del firmamento. de ahí que esté lleno de estrellas. Lo que viene a decir es que todos somos únicos e irrepetibles»

NM: ¿En qué te has inspirado para realizar la obra de Valdemorillo? 

HL: La obra de Valdemorillo lleva por título la frase que aparece en la parte superior del edificio ‘A veces siento que soy el Universo’. Es una mujer reflexionando en medio del firmamento, de ahí que esté lleno de estrellas. Lo que viene a decir es que todos somos únicos e irrepetibles. Cada persona es un mundo, es especial y no podemos olvidarlo.  Creo que esto nos puede ayudar.

Ha sido un reto realizarla porque el edificio es muy antiguo, además tiene una arquitectura compleja. Está lleno de ventanas, no se encuentra en muy buen estado, tiene varias humedades, y mucho cableado, pero finalmente y después de varios días la he terminado.

NM: ¿Dónde podemos contemplar otros trabajos tuyos?

HL: En Valdemorillo, en los espacios del restaurante Media Vuelta Factoría Social, en la urbanización Pino Alto y también en la Casa de Tócame Roque de la Urbanización Cerro Alarcón. En estos dos espacios he tenido libertad de creación y estos son los trabajos que más me gusta hacer, sin limitaciones.

Como creo que va a ser difícil que os desplacéis a China o Estados Unidos para ver alguna obra mía, también me podéis seguir por las redes. En Instagram, por ejemplo, tengo muchas fotografías. Me he tomado la molestia de poner la localización en las fotos por lo que podréis ver dónde se han realizado.

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