Ventajas e inconvenientes de las ventanas de PVC y aluminio

Con el Plan Renove de Ventanas de PVC puesto en marcha por la Comunidad de Madrid y vigente hasta diciembre de 2015 o el agotamiento de fondos, muchos usuarios se preguntan qué diferencias existen entre los dos materiales clásicos en la fabricación de los marcos y hojas. El metal y el plástico disputan los puestos de liderazgo en este sector.

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Como publicábamos el pasado 12 de febrero, la Comunidad de Madrid ha suscrito un convenio con la Fundación de la Energía de la Comunidad de Madrid y la Asociación de Fabricantes de Ventanas de PVC (ASOVEN) para el desarrollo del Plan Renove de Ventanas de PVC vinculado a una estrategia de ahorro y eficiencia energética. Así, se va a destinar algo más de un millón de euros a la financiación de la instalación de ventanas de PVC con doble acristalamiento de vidrio ATR (Aislamiento Térmico Reforzado). Se incentiva hasta 110 euros por metro cuadrado, aunque la cuantía del descuento nunca podrá superar el 25% del coste elegible, formado únicamente por los conceptos de compra de ventanas, incluyendo cualquier elemento adicional y mano de obra necesaria para su instalación.

Como es posible que este Plan Renove se convierta en un estímulo para muchos consumidores que estén valorando la sustitución de sus ventanas, hemos querido poner algo de luz sobre las características de los dos materiales de fabricación presentes en este segmento. No obstante, tenéis toda la información sobre las condiciones y forma de acogerse al Plan en este enlace.

Características del PVC

Imagen extraída de la web Aluminios Las Rozas.
Imagen extraída de la web Aluminios Las Rozas.

El Policloruro de Vinilo, o PVC, se compone en un 57% de sal común y en un 43% de petróleo (carbono, hidrógeno y cloro). Fue descubierto en 1835, pero hasta un siglo después no comenzaría su producción a gran escala. Hoy forma parte de nuestras vidas y con él se fabrican ventanas, persianas, muebles, tuberías, electrodomésticos, piezas para el automóvil, botellas, juguetes…

Sus principales ventajas son las siguientes:

  1. Gran aislante térmico, tanto por sus propias características como por contar con esquinas soldadas
  2. Buen aislamiento acústico
  3. Alta durabilidad
  4. Elevada resistencia al aire
  5. Alta estanqueidad del agua
  6. Resistente a la condensación
  7. No inflamable
  8. Fácil de limpiar
  9. No requiere mantenimiento
  10. Producto ecológico
  11. 100% reciclable

En cuanto a sus inconvenientes podemos citar:

  1. Acabados solo en mate
  2. Reducida gama de colores, siendo el blanco el más habitual y económico
  3. Susceptible a ralladuras, aunque el efecto antiestético es menor que en el aluminio
  4. Grosor de los perfiles mayor que en aluminio
  5. Más pesado que su competidor
  6. Algunos voces critican su idoneidad para estructuras grandes

Características del aluminio

Imagen extraída de la web Aluminios Las Rozas.
Imagen extraída de la web Aluminios Las Rozas.

El aluminio es el tercer elemento más abundante en la Tierra, aunque no se encuentra libre en la naturaleza, sino que forma parte de muchos silicatos. En 1825 se aisló por primera vez en un laboratorio. Este material se extrae del mineral bauxita, del que se obtiene primero la alúmina y, después, por electrolisis se logra el aluminio metálico. El procedimiento de su fabricación requiere un elevado coste energético, algo que se compensa con el reciclado del mismo (medida generalizada desde los años 60 del siglo pasado con un coste mucho más reducido que la obtención primaria) y su larga vida útil.

Las ventajas más importantes del aluminio son las siguientes:

  1. Amplia gama de colores gracias al lacado del metal
  2. Acabado en brillo
  3. No inflamable
  4. Se puede adaptar rápida y fácilmente a cualquier necesidad arquitectónica y admite cualquier tipo de grosor de cristal
  5. Menor dilatación que el PVC
  6. Más ligero que el PVC, lo que implica un mejor funcionamiento de bisagras y muelles en puertas de grandes dimensiones
  7. La perfilería es más estrecha que en el caso de PVC, lo que beneficia la estética y permite mayor paso de luz en ventanas pequeñas al dejar más espacio al cristal
  8. Alta resistencia mecánica
  9. Fácil de limpiar
  10. Poco mantenimiento
  11. Reciclable

Por su parte, presenta ciertos inconvenientes:

  1. Alto coste energético en su fabricación
  2. Elevada conductibilidad eléctrica y térmica, lo que le hace un material interesante para utensilios de cocina, pero requiere un tratamiento para mejorar su aislamiento en la fabricación de ventanas. Es lo que se conoce como Rotura de Puente Térmico y consiste en la separación de la cara externa del perfil de la cara interna para agregar una banda plástica rígida que evita la pérdida de calor o ganancia de frío
  3. Al usar uniones mecánicas en las esquinas, es posible que no se logre una perfecta estanqueidad y haya huecos que dejen pasar aire, agua y frío/calor.
  4. Susceptible a corrosión y ralladuras. A pesar de los procesos de anodizado y lacado, el aluminio puede acabar perdiendo parte de esa capa protectora provocando su oxidación. Igualmente, cuando la pintura se ralla, deja al descubierto el color metálico del aluminio
  5. Unido al punto anterior, la exposición a un ambiente excesivamente salino, al sol o a la contaminación pueden acabar degradándolo
  6. Al tratarse de un metal, corre el riesgo de corrosión electroquímica si lo combinas con otros metales, por ejemplo el acero
  7. Mayor riesgo de condensación. Al ser un buen conductor térmico, en invierno sus perfiles pueden alcanzar bajas temperaturas que con el calor interior de la vivienda provoque la condensación de la humedad relativa del aire

Conclusiones

Tanto en uno como en otro caso, existen muchas variantes en la fabricación de las ventanas, como el número de cámaras aislantes en PVC, grosor de la RTP en aluminio, calidad de la fabricación… En esta situación, es difícil hablar de cuál de los dos materiales es más económico, puesto que en aluminio existe un rango de precios mayor que en PVC, aunque, en igualdad de condiciones (con valores de aislamiento térmico, acústico, resistencia al viento, etc.), todo parece que el PVC puede ofrecer al consumidor un precio más interesante. En cambio, el aluminio es capaz de adaptarse con mayor flexibilidad a las necesidades del cliente si, por ejemplo, éste no quiere cambiar los marcos y ha de encajar las ventanas en unas medidas concretas.

En cualquier caso, al margen del material, para conseguir una plena satisfacción con nuestra obra el buen hacer de los profesionales encargados de recibir, colocar y sellar las ventanas es esencial. También resulta fundamental el cristal, con una bajo emisivo y un buen control solar. En cualquier caso, estos son asuntos que trataremos en un próximo artículo.